 |
Por Edwin X. Velez Rosario, practicante de Maestría Universidad Ana G. Méndez, recinto de Gurabo |
La ansiedad es comúnmente conocida como un sentimiento de preocupación, miedo, nerviosismo o inquietud ante algún evento o situación que aún no ha ocurrido. De esto, existen varios factores que pueden ser causantes de ansiedad para adultos pero, en niños, estos pueden estar relacionados a su entorno.
Algunos de estos factores son:
● Problemas en el hogar (padres, hermanos, familiares, tareas y deberes, entre otros)
● Problemas en la escuela (compañeros de escuela, maestros, tareas y deberes, etc.)
● Problemas en áreas extracurriculares (compañeros de equipo de deporte, compañeros de clases de arte, entre otros)
Estos factores pueden ser causantes de la ansiedad en niños, y ellos, de no tener herramientas necesarias para poder reconocer los causantes del estrés y trabajar los mismos para disminuir ese nivel de ansiedad, pueden comenzar a identificar mecanismos para manejar esta ansiedad de una manera no saludable o no efectiva. Algunas de estas maneras son:
● Demostración de conducta agresiva, ya sea física o verbal hacia familiares, compañeros de escuela o de actividades extracurriculares.
● Automutilación, ya sea cortándose, mordiéndose, removiendo cabello de su propio cuero cabelludo, comer uñas, entre otros.
● Refugio o evitación de contacto social hacia familiares, amistades, compañeros escolares, entre otros.
● Pérdida o aumento de apetito a lo normal
● Reclusión en videojuegos, computadoras, celulares para evitar contacto social.
● Uso de sustancias no médicamente recetadas para disminuir su nivel de ansiedad.
● Negación de emociones o evitación de problemas.
En caso de que el padre, madre y/o encargado pueda reconocer estos patrones llevándose a cabo en un niño, existen alternativas o técnicas que pueden servir de
ayuda para manejar está situación como1:
● Hacer que el niño hable sobre la situación con alguien de confianza.
● Promover la realización de ejercicios para mejorar el humor.
● Realizar meditación, ya sea con el niño o llevarlo a un lugar donde la lleven a cabo.
● Promover lecturas que sean de interés para el niño.
● Identificar con el niño actividades que puedan ayudar a canalizar la ansiedad, ya sea organizando, intentando un nuevo pasatiempo, cocinando, dibujar, pintar, entre otros.
Por último, si a pesar de utilizar estas herramientas de manejo saludable a la ansiedad, el niño continúa con patrones negativos, debería considerar buscar ayuda psicológica para así trabajar con la situación de mejor manera. Si usted se identifica con una situación similar a la que se acaba de mencionar, o alguna otra, le exhortamos a que nos visite al Centro Psicológico ILO ubicado en Caguas (Avenida Degetau 787 930-3144 / 787 646-7177) o en Guayama (San Vicente Mall sector Melania 787 558-8718 / 787 558-8730) para así poder proveer las herramientas necesarias para que consiga el bienestar y estabilidad emocional que merece.
Referencias:
[1[High Focus Group (2021) How to Teach Your Kids Healthy Coping Skills, High Focus Centers, Retrieved from: highfocuscenters.pyramidhealthcarepa.com/how-to-teach-your-kids-healthy-coping-skills/