Por: Evelyn Rosa Morales, MA
Estudiante Doctoral en Consejería Psicológica
Los problemas de conducta e ira pueden ocurrir frecuentemente durante la infancia. Los niños pueden mostrarse desobedientes, con pobre control del coraje e incluso llegan a mostrarse agresivos cuando se les lleva la contraria. La ira y coraje es una emoción frecuente, difícil de manejar para los niños. Consiste en una sensación de malestar ante ciertas situaciones. Muchas veces, cuando los niños expresan su enojo se presentan cambios físicos como aumento del ritmo cardíaco y la presión sanguínea, sudoración, tensión muscular, enrojecimiento de la piel y dolor de cabeza. Su comportamiento se ve afectado negativamente presentándo gritos, mordeduras, golpes, empujones y pellizcos, arrojar sus juguetes, romper cosas y amenazar por igual, se muestran inquietos y moviéndose de un lado a otro sin razón.Por lo general, cuando los niños presentan de manera constantemente ira y coraje se debe a problemas externos e internos que influyen en su conducta tales como: estrés, cansancio, inseguridad, celos, problemas físicos o emocionales que le causan miedo, frustración e impotencia de no poder hacer o tener algo, tristeza, deseos de llamar la atención, dificultad para comunicarse e hipersensibilidad ante los estímulos. Los problemas de conducta pueden limitarse al ámbito familiar o extenderse a otros contextos como el escolar o social.
Es imprescindible enseñarles a expresar y manejar las emociones y conductas adecuadamente. Los niños que desarrollan la capacidad para manejar las emociones como la ira y coraje, pueden sobrellevar mejor el estrés. Esta habilidad les servirá desde la infancia hasta la adultez, con un efecto positivo en su salud física, rendimiento académico, relaciones interpersonales, convivencia y en el entorno familiar; fomentando el autocontrol, la autoconfianza y las buenas relaciones con los compañeros y miembros de la familia. Tanto los padres, como familiares cercanos y maestros pueden estimular la adquisición de habilidades eficaces para manejar la ira y coraje en el niño.
A fin de lograrlo, tome en cuenta algunas recomendaciones para ayudarle:
1. Actúe con paciencia, firmeza y amor.
2. No pierda el control como padre.
3. Evite corregirlo cuando ud. se sienta molesto o frustrado ya que corre el riesgo de maltratarlo.
4. Dele tiempo al menor para calmarse
5. Enséñele a identificar su emoción, utilizando el lenguaje hablado para expresarse.
6. Hágale saber que está bien enojarse, pero que la reacción descontrolada es inaceptable.
7. Enumérele de manera sencilla las razones por las que se le está negando algo que quiere el menor, como un juguete o el celular.
8. Ayúdelo a practicar diariamente el control del estrés.
9. Proporciónele actividades positivas y entretenidas que le ayuden a canalizar sus emociones.
10. Enséñele a reconocer y admitir sus errores y pedir perdón.
11. Cuando observe que su hijo mantiene la calma ante una situación que le moleste, elógielo y felicítelo por las cosas que haya hecho bien.
Si observas que NO controla bien la ira y el coraje, es importante que busques ayuda con un profesional de la salud mental para poder implementar técnicas específicas, tareas y estrategias a establecer en la casa, escuela, entre otros lugares. En muchas ocasiones los cuidadores necesitan establecer y conocer información especifica para evitar el maltrato emocional y psicológico que surge inconscientemente por no haber podido controlar el método que utiliza para corregir, modelar y disciplinar al menor.
Promueva en el niño la empatía. Por ejemplo, le puede preguntar a su hijo: “¿Cómo piensas que se puede sentir otro niño(a) cuando le gritas y le quitas su juguete?” o “¿Cómo tú te sentirías si te hiciera lo mismo?”.
Si su hijo tiene dificultades para calmarse cuando está molesto o sufre continuamente de ira y agrede física o verbalmente a otra persona es posible que necesite la intervención de un profesional en salud mental. El profesional evaluará las causas y los factores que activan la ira y coraje para ayudar al niño a adquirir habilidades específicas para controlarse. También podrá apoyar y orientar a padres, familiares y maestros ofreciéndoles herramientas efectivas para el manejo adecuado de estas conductas. Corregir a un niño con un problema de comportamiento es posible.
Puede visitarnos en el Centro Psicológico ILO, ubicado en la Calle Mis AmoresD12, Urb. San Alfonso En Caguas. En el mismo contamos con un equipo preparado para acompañarte en las etapas de desarrollo de tu hijo y sus cambios emocionales. ¡Comunícate! 787-930-3144 o búscanos en Facebook y envíanos un mensaje para más información, te esperamos.

