El Maltrato Infantil
Zwelkys
Báez González, MPsy
Psicóloga
Consejera

El maltrato infantil es una problemática de
índole mundial la cual afecta mayormente a los niñxs pertenecientes a contextos
de menor acceso a recursos económicos, de educación y salud. Con esto en mente,
no es difícil imaginar el panorama de lxs niñxs en Puerto Rico, donde los
índices de pobreza representan a más de la mitad de la población y donde el
sistema educativo y de salud han colapsado. La Organización Mundial de la Salud,
define el maltrato infantil como “los abusos y la desatención de la que son
objetos los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o
psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o
de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o
dignidad del niño/a, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una
relación de responsabilidad, confianza o poder”. Tomando esta definición en
consideración, y dependiendo del país y su contexto sociopolítico, cada jurisdicción
decide como trabaja las tipificaciones del delito. En Puerto Rico, la Ley Núm.
246-2011 es conocida como “Ley para la Seguridad, Bienestar y Protección de
Menores”, busca proteger y garantizar los derechos de lxs menores de 18 años.

Puerto Rico
En Puerto Rico los tipos de maltrato tipificados
en la ley son: abuso sexual
, explotación, maltrato físico, negligencia,
negligencia educativa, negligencia emocional, negligencia médica y trata
humana. En los últimos cinco años se han reportado más de 5,000 casos por año.
Tan reciente como el 2022, los tipos de maltrato más reportados fueron: La
negligencia, con un total de 2,491, seguido por la negligencia emocional con
2,362, la negligencia educativa con 979 casos y el maltrato físico con 921. Sin
embargo, ha salido a relucir que el abuso sexual sigue en aumento. Sin lugar a
dudas, estas cifras son alarmantes y nos deberían estar preocupando y ocupando.
Existen múltiples organizaciones trabajando para garantizar el desarrollo y
bienestar de nuestrxs niñxs, sin embargo, diariamente vemos como siguen incrementando
los casos en donde estxs son blanco de los diferentes tipos de violencia. Es
importante que trabajemos para terminar el maltrato infantil y sus
consecuencias, no solo por el daño que le generan a nuestxs niñxs, sino también
por todo lo que eso nos marca como sociedad. Proteger el bienestar de nuestrxs
niñxs es un deber, pero también es una garantía de bienestar social para el
futuro.
Consecuencias
Cuando hablamos de las consecuencias, todos los
tipos de maltrato generan malestar psicológico en nuestrxs niñxs. Este malestar
puede estar caracterizado, pero no reducido a daños a su autoestima, sentimientos
de frustración, autolesiones, así como ansiedad, depresión, estrés post
traumático y otros trastornos de salud mental. El suicidio también es una de
las consecuencias de ser víctimas de maltrato, a nivel mundial y nacional es
una de las primeras causas de muerte. Lxs niñxs que son víctimas de maltrato
sufren de disminución del funcionamiento ejecutivo y habilidades cognitivas.
Esto implica que, por ende, sus áreas académica y social se verán trastocadas, adicional
se vuelven más propensxs a participar en actividades de riesgo, adicciones y
delincuencia.
Señales
Las señales que pudieran decirnos que existe
maltrato infantil, van a variar dependiendo del tipo de maltrato que esté
experimentando el/la menxr. Las señales físicas, son muchas veces las más
evidentes y pueden ir desde un pequeño hematoma hasta quemaduras de cigarrillos
e incluso fracturas. Asimismo, las conductas desadaptativas o que no son
frecuentes en el/la menxr y que comienzan a tener un impacto en su desarrollo y
capacidad para integrarse. Los cambios emocionales también son señales de
alerta, muchas veces en ellos podemos incluir las alteraciones en el ciclo de
sueño, que aumentaran no solo la irritabilidad, sino también otras áreas de
funcionamiento como la atención y la coordinación. Los comportamientos sexuales
inapropiados para su edad, como el rechazo al contacto con un ser querido o
miedos hacia alguna persona en particular. Los cambios en los patrones alimenticios
son otro indicador que debemos tener presente, estos de no tratarse a tiempo
podrían derivar en otros problemas de salud mental y fisiológicos. Los cambios
en el desempeño académico muchas veces resultan ser otra señal de alerta. Es
importante destacar que estos síntomas y conductas no son solo características
de maltrato y que muchas de ellas se ven contempladas en otros trastornos de salud
o en niños con diversidad funcional o neurodivergente.
Prevención
Para ayudar y prevenir el maltrato infantil no
basta con ver las señales, es importante tomar acción. Defender y proteger
nuestxs niñxs es trabajo de todxs. Los procesos de crianza son fundamentales en
la evitación del maltrato infantil, evadir la cultura de los golpes, los
castigos y la invalidación emocional podrían ser un factor de mucha ayuda. La
crianza con límites y respetuosa es importante, no obstante, es vital reconocer
que las realidades y contextos de clase no siempre permiten que esta sea la
primera o el estilo más implementado. Sin embargo, la invitación a implementar
las acciones que sí sean posibles es siempre imprescindible. Es por ello
también que la crianza debe considerarse como un ejercicio de todxs, y es por
esta razón qué bajo la ley cualquier persona está en el deber de dar aviso si
existe la mínima sospecha de maltrato. Conocer los derechos y necesidades de
lxs menorxs nos ayudan a ofrecerles herramientas más concretas para cualquier
dificultad que estxs presenten. Asimismo, fomentar en nuestrxs niñxs confianza,
y proveerles espacios seguros de escucha y validación debe ser fundamental.
Educar a nuestxs niños sobre los riesgos y las conductas violentas lxs ayudará
a tener una participación en la búsqueda de ayuda, esto estará siempre sujeto a
su madurez mental y edad. Los espacios seguros y protectivos que estén libres o
con poca exposición a la violencia también juegan una pieza fundamental. Es
importante estar alerta a todas las señales.
Recursos de ayuda
Si usted conoce, ha presenciado o tiene la
mínima sospecha de que un menor está siendo maltratado no dude en comunicarse
con las entidades pertinentes. El Departamento de la Familia tiene líneas
disponibles las 24 horas del día para reportar cualquier situación de maltrato,
estas son (787) 749 -1333 o 1- (800) -981-8333. Asimismo, existe una línea
dirigida a ofrecer orientación y apoyo de forma gratuita a cualquier persona
que solicite la misma, estas son (787) 977-8022 y 1(800) 359 – 7777. En nuestro
centro estamos comprometidos con el desarrollo y bienestar integral de nuestrxs
niñxs, es por ello que contamos con personal capacitado para atender y trabajar
con este tipo de casos. Pueden contactarnos al (787) 930 – 3144 y (787) 646-7177 en Caguas, o al (787)
558-8718 y (787) 558-8730 en Guayama.
Referencias
https://www.aucal.edu/blog/servicios-sociales-comunidad/maltrato-infantil-como-prevenirlo-y-que-hacer-cuando-se-detecta-parte-ii/
https://estadisticas.pr/en/perfil-maltrato-menores
https://www.childwelfare.gov/pubpdfs/sp_long_term_consequences.pdf
https://poderjudicial.pr/educacion-a-la-comunidad/informacion-sobres-temas-legales/problematicas-sociales-comunes/maltrato-de-menores/
https://bvirtualogp.pr.gov/ogp/Bvirtual/leyesreferencia/PDF/Justicia/246-2011/246-2011.pdf