sábado, 21 de diciembre de 2019

Fomentemos la comunicación en nuestras familias (El Centro Psicológico ILO te ofrece algunos consejos)


Por: Dr. Edwin López / Psicólogo Clínico

En los últimos años, el uso de la tecnología se ha extendido en todo el mundo, con la misma rapidez que se siguen desarrollando mejores programas tecnológicos que permiten al ser humano poder comunicarse con sus seres queridos en la mayor parte del mundo sin importar cuán lejos y distantes estén. Programas de Internet como: Facebook, Instagram, Twitter, entre otros, permiten al ser humano poder enviar mensajes expresando ideas, sentimientos y puntos de vistas a sus amistades y/o seres queridos en milésimas de segundos. Estos mensajes pueden ser escritos o por video cámara.

Aunque el uso de la tecnología es una increíble herramienta que tiene el ser humano y que se ha convertido en una necesidad, a veces esa herramienta que usamos para comunicarnos con nuestros seres queridos hasta los confines de la tierra se ha convertido en un obstáculo para poder comunicarnos con los seres más cercanos a nosotros, como son nuestros hijos, padres y otros familiares. Creando prácticamente un océano de distancia en personas que pueden convivir en el mismo hogar.

En mi experiencia como psicólogo clínico, he podido observar cómo el uso excesivo de la tecnología puede afectar negativamente en la comunicación dentro de la familia. Debemos empezar a reflexionar que la comunicación es más que hablar o informar cómo me siento, qué cosas me gustan y qué estoy
problemas. Por tal razón, es importante fomentar la comunicación en la familia.  Esto no quiere decir que debemos dejar de usar la tecnología. Como dije al principio, la tecnología es una gran herramienta, pero no debe convertirse en nuestra vida.

A continuación, algunas recomendaciones que les pueden ayudar a fomentar y mejorar la comunicación a nivel familiar.
1. Comiencen a comer juntos en la mesa. Apaguen televisores y hablen sobre las vivencias del día.
2. Establezcan una o dos horas semanales para compartir algún juego de mesa, como ajedrez, domino, monopolio, entre otros.
3. Traten de hacer ejercicios juntos.
4. Realizar tareas que le gusten a nivel familiar, ya sea acampar o ir a la playa.

Fomentemos la comunicación en nuestras familias El Centro Psicológico IL, ubicado en Caguas, te da algunos consejos poder comunicarnos con los seres más cercanos a nosotros, como son nuestros hijos, padres y otros familiares. Creando prácticamente un océano de distancia en personas que pueden convivir en el mismo hogar. haciendo el día de hoy. La comunicación es poder expresar y explicar claramente mis ideas, sentimientos y puntos de vistas sobre mis experiencias vividas y las experiencias de los demás.

La comunicación es la base de toda relación humana, hasta nuestra relación con nosotros mismos. A través de la comunicación, aprendemos a compartir, escuchar, expresar mis puntos de vistas, a ser empático con los demás. Además, nos permite contrastar y sintetizar mis ideas con las de las demás personas. En otras palabras, la comunicación nos permite poder interactuar con las demás personas, adquirir conocimientos y desarrollar la habilidad social que nos permitan poder afrontar la vida de una forma saludable y aprendemos a solucionar 5. Una vez a la semana compartan y vean algún programa de televisión o película en familia.

 En el Centro Psicológico ILO estamos comprometidos para mejorar la calidad de vida de la comunidad.  En los últimos meses, nuestros profesionales han trabajado varios talleres desarrollados para fomentar la comunicación en la familia, tanto para adolescentes como para los padres.
 Nos encontramos en la urbanización San Alfonso, calle Mis Amores D-12, en Caguas. El horario es de lunes a viernes de 8:30 a.m. a 6:30 p.m., mientras que los sábados de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.
 Puede llamarnos al (787) 9303144 o escribir al correo electrónico: centropsicologicoilo@yahoo.com

sábado, 7 de diciembre de 2019

Efecto del Divorcio en los Hijos

Por Modesto Sánchez De León / Psicólogo Licenciado

En Puerto Rico, la taza de divorcio ha aumentado precipitadamente. Según estadísticas del Departamento de Salud, para el 2016 la taza de divorcio era de 69.1%, esto quiere decir que de cada 10 matrimonios, 7 parejas se divorcia. Además, el 47.4% de los divorcios efectuados, tenían hijos menores de edad. Esto quiere decir que, en la mitad de los divorcios, hay hijos menores de por medio. 

Estos datos estadísticos están contemplando solo los divorcios efectuados por los tribunales. No están incluidas las separaciones de pareja que aún se encuentran casados legalmente, ni separaciones de relaciones consensuales. Por lo que estas cifras pudieran ser muchos más altas. No obstante, nuestra intención no es de un análisis estadístico sobre el efecto del divorcio en los niños, sino que mostrar unas circunstancias reales, de un fenómeno social que pudiera repercutir en el bienestar de nuestros hijos. 

Entonces, ¿no podemos divorciarnos? Este artículo tampoco tiene la intención de disuadirlo de su decisión de divorciarse o no. Todo lo contrario, creemos que, en algunas parejas, la convivencia se torna insostenible en términos emocionales e integridad física. 
Nuestra intención es que se conozca que los efectos del divorcio o separación en los niños van a depender de la etapa del desarrollo donde se encuentren.

Un niño pequeño puede pensar que, si sus padres ya no se aman, de la misma manera se les podría acabar el amor por ellos. En estas edades, les es difícil comprender que el amor de sus padres es incondicional. Pueden presentar cambios en su comportamiento con el propósito de llamar la atención. Algunos pudieran exhibir comportamientos regresivos, es decir, dan marcha atrás, a habilidades o destrezas previamente adquiridas de autosuficiencias. Se niegan a dormir en su propia cama y utilizar solo el baño. En estas edades pudieran presentar sentimientos de culpa. Pueden asumir responsabilidad por la separación de sus padres. Pueden experimentar sentimientos de confusión, tristeza profunda y frustración. 

En los adolescentes, el efecto del divorcio pudiera ir desde la experimentación a temprana edad con el alcohol y el tabaco, 
hasta su iniciación en el mundo de las drogas. Además, pudieran precipitar sus experiencias sexuales sin tener la madurez emocional para ello.

Ahora bien, es importante tomar decisiones sabias e informadas para evitar o minimizar daños colaterales a nuestros hijos, al momento de ejecutar la decisión del divorcio. He aquí algunas recomendaciones:
1. Se debe mantener buena comunicación con nuestros hijos, pequeños o adolescentes. 
2. Cuando la decisión de divorcio o separación no tiene vuelta atrás, deben de comunicar la decisión juntos como una 
decisión bien pensada entre ambos y la comunicación debe estar dirigida a que es una decisión entre los adultos y que en nada 
cambiará los sentimientos hacia los hijos. 
3. Evitar que su hijo asuma un rol de confidente. Su hijo no está preparado emocionalmente ni moralmente para asumir este rol. Además, su hijo se encuentra entre ambos padres y le creara más tensión y angustia el saber que pudiera estar traicionando a su padre o madre. Evítele estar en esa lucha de lealtades. 
4. Procura mantener una imagen del padre o madre limpia. Asuma el rol de su hijo por un instante. Como se sentiría si su madre o padre hablara mal del otro. Lo acusara de que su padre o madre es el o la responsable de la desgracia familia, que no se interesa por el bienestar de usted, que es un mentiroso, que cambio a la familia por otra persona, etc. No se siente cómodo, ¿Verdad?
5. No asumir conductas sobreprotectoras, no permita conductas que antes, no permitía. 
6. Trate de reducir los cambios de rutina. Horarios escolares, cambios de escuela, equipos de deportes, cambios de vecindario 
y dejar de visitar a familia que también son importante para sus hijos. Ayudando así a fomentar sentimientos de seguridad.

En conclusión, las tasas de divorcio, formales o separaciones, han estado en aumentos. Definitivamente, es una herramienta que tiene la pareja para evitar daños adicionales al entorno familiar, integridad física y emocional. Al momento de tomar la decisión de divorciarse la pareja debe de evitar o minimizar los efectos 
del divorcio. Fomentar un ambiente de seguridad adecuado, liberando a nuestros hijos de sentimientos de culpa y angustias 
por lucha de lealtades, cambios en sus rutinas, incluyendo tiempo igual para compartir con ambos padres. Los niños necesitan ser niños, no tienen la madures emocional ni moral para servirle a usted de mensajeros o confidentes. Necesitan mantener la imagen del padre o madre lo más impecable posible. Evitando posibles 
luchas de lealtades.

Recuerde siempre consultar con un profesional de la conducta 
a los fines de minimizar los efectos del divorcio en los niños.

En el Centro Psicológico ILO estamos para guiarle en el proceso de adaptación a las nuevas realidades de sus hijos y adolescentes 
ante la separación o divorcio de sus padres. 

Nos encontramos ubicados en la Urb. San Alfonso Calle Mis Amores D-12, Caguas, 
P.R. 00725, en el horario de 8:30am a 6:30pm lunes a viernes; y sábados 8:00am a 5:00pm. Puede llamarnos al (787) 930-3144 o al correo electrónico: centropsicologicoilo@yahoo.com 

Mes de la Prevención del Suicidio - Lorenzi

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