Por: Gabriela M. Gutiérrez Cabán, MPsy
Hablemos de las festividades y las peculiaridades que se dan en los temas de conversación propuesto por nuestras familias. En especial el famoso tema de -la llegada de hijos-. Es imprescindible reconocer que nos enfrentamos a unas generaciones que para la mayoría el deseo de tener hijos no es su prioridad, contrario a las generaciones de los Baby Boomers o la X. De manera que, es muy probable que para los abuelos, padres y tíos que son de esas generaciones cuestionen el hecho de la llegada de los hijos. Ante esto se dan comentarios sobre -¿cuándo vas a tener hijos?-, -"¿qué pasa que se tardan tanto?"-, -"lo pueden intentar de nuevo, son jóvenes"- y así sucesivamente. A esto, los temas que la mayoría no quiere hablar; infertilidad, pérdidas gestacionales, intentos fallidos, factor edad, dificultad en tomar decisiones como pareja, miedo a ser padres/madres aún o simplemente no quieren serlo.
Por tanto, les propongo a todos ustedes que viven y sienten alguna de estas situaciones, las siguientes recomendaciones:
1. Elijan bien los eventos a los cuales estarán asistiendo. Cada cual conoce a las familias, y sabemos que los temas pueden surgir, si la oportunidad al dialogo y a prevenir la entrada a esas conversaciones está, es importante que lo deje saber. No obstante, si se sienten vulnerables y hablar del tema de la pérdida gestacional, de la infertilidad u algún otro tema, es muy doloroso aún, busque un espacio alterno de aceptación, aunque eso implique no pasar tiempo con la familia principal.
2. Atrévase a cancelar cualquier evento si así lo necesitan. En estos momentos la autocomprensión es primordial ante ese proceso de sanación, por lo que la idea social de cumplir no debe ser su prioridad. La importancia de reconocer nuestras emociones y el malestar que pueda provocar el exponernos es crucial para esos procesos de sanación que toman tiempo.
3. Diga adiós a las redes sociales en las festividades si así lo necesitan. Sabemos que muchos con regocijohablan de sus bebés y su familia creciendo; lo cual no está mal. Sin embargo, en ocasiones, esto puede serdoloroso para aquellos que no tienen la oportunidad de convertirse en padres/madres o perdieron a su bebé/s. El dolor que mayormente se hace presente es el anhelo de disfrutarse estas festividades tal cual como lo hacen aquellos que tienen la oportunidad de ser padres/madres. De manera que, reconozcamos los límites saludables para prevenir pensamientos destructivos y de dolor que puedan nuevamente resurgir.
4. Permítanse identificar otros métodos de celebración o crear nuevas tradiciones. Un viaje, turismo interno, actividades de autocuidado; para realizarlas e ir creando experiencias que nos permitan sanar. La idea de que no hay navidad si no se celebra de una manera es completamente errónea. Recuerde que tanto la pareja o usted requieren espacios para fortalecer los vínculos de pareja luego de pérdidas o estresores en la relación por aquel anhelado deseo.
Para la familia, eviten hacer preguntas o comentarios como los antes expuestos, aunque usted entienda que puedan venir desde las mejores intenciones, nunca usted sabrá la intensidad de dolor que tiene el otro,que es quién lo vive, seamos empáticos.
¡Felices fiestas!
Dra. Gabriela Gutiérrez Cabán
Psicóloga
