Sabemos que el deseo de exceder en nuestras clases y el reconocimiento a nosotros mismos por los logros que obtuvimos luego de un semestre/trimestre extenuante, es una emoción increíble. Sin embargo, es inevitable que esa misma responsabilidad puede llevarnos a experimentar estrés o ansiedad en algunos instantes de esa formación como estudiante universitario. Aún siendo una de las etapas llena de muchas experiencias y en el pleno de juventud, esta viene de muchas obligaciones que te puede llevar al límite.
Tal cómo, el final del semestre, donde muchos intentan salvarlo, subir notas o mantenerla. Esto puede traer síntomas de ansiedad como taquicardia, sensación de nerviosismo, agitación o tensión, sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe, aumento del ritmo cardíaco y respiración acelerada (hiperventilación). Asimismo, sudoración, temblores, sensación de debilidad o cansancio, problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual, tener problemas para conciliar el sueño, problemas gastrointestinales (GI), dificultad para controlar las preocupaciones y evitación de las situaciones que generan ansiedad.
En ocasiones, el estrés positivo es aquel que, en lugar de drenarnos como hace el estrés negativo, nos aporta energía y permite un estado óptimo para enfrentar problemas fomentando que seamos creativos, tomemos iniciativas y respondamos de forma eficiente a diferentes estímulos. Sin embargo, cuando la ansiedad puede ser drenante y se presentan síntomas como los antes mencionados podemos realizar diferentes estrategias que nos ayuden a disminuir los síntomas.
• Evitar la procrastinación: cuidado con prolongar lo inevitable.
• Mueve la primera ficha: intenta hacer el trabajo el mismo día que se asigna u mantén una rutina que te permita prepararte con tiempo para el examen.
• Detecta detonadores: piensa en las situaciones que desataron la última vez tu ansiedad para prevenir el que vuelvan a ocurrir.
• Aprende a estudiar de manera eficaz: identifica grupos de estudios, o tutorías que puedan ayudarte en esa clase que tengas mayor dificultad.
• Estudia en lugares similares: estudiar en los mismos lugares que tienes el examen, o similares a este, puede promover el que recuerdes la información al momento del examen.
• Establece una rutina antes del examen: Realiza una lista de prioridades, clasificando por orden de importancia y manteniendo espacios de ocio (Técnica pomodoro).
• Aprende técnicas de relajación: la respiración profunda y la relajación progresiva.
• No te olvides de comer y beber: cuida tu alimentación, evita comida chatarra.
• Haz un poco de ejercicio: actividades deportivas o recreativas para liberar tensión.
• Duerme mucho: Ideal es dormir entre 7 y 8 horas.
• Reduce el consumo de: cafeína, alcohol, cigarrillos y otras sustancias que intensifican los síntomas ansiosos
Estas son algunas estrategias que pueden ayudarte en este tiempo de exámenes finales. Entre está acudir a recibir ayuda de un profesional en la Psicología para prepararnos emocionalmente y establecer un buen plan de acción según las necesidades que presenta cada individuo. Los Psicólogos confiamos en que cada uno de ustedes tiene el poder para controlar su estado emocional, sólo que algunos requieren de técnicas para manejarlo. Si este es tu caso, visítanos en el Centro Psicológico ILO ubicado en la Calle Mis Amores D 12, Urb. San Alfonso en Caguas. En el mismo contamos con un equipo preparado para acompañarte en tu proceso de volver a tu estabilidad emocional. ¡Comunícate! al 787-930- 3144, o búscanos en Facebook y envíanos un mensaje para más información, te esperamos.
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